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La J.A.R., Juventud Agustino Recoleta, es el movimiento juvenil de la Orden de Agustinos Recoletos y surge como expresión, en el mundo de los jóvenes, del estilo de vida de San Agustín y de las comunidades fundadas por él. El carisma Agustino Recoleto Nuestro carisma se fundamenta en el principio agustiniano de la interioridad, de la comunidad y del servicio a la Iglesia.
Como Jóvenes Agustinos Recoletos buscamos a Dios en la contemplación
y en la interioridad.
San Agustín decía:
Por eso dejando la dispersión exterior, nos lanzamos a la búsqueda de Dios, “más íntimo que nuestra intimidad”, para descubrirlo dentro nuestro y descansar en la contemplación como Verdad inmutable y Sumo bien. Allí lo descubrimos como el Dios Amor, que ama intensa y profundamente a los jóvenes. Esta búsqueda y encuentro con Dios nos exige una profunda vida de oración y una íntima y vital unión con Jesús. Sólo en Cristo, con Él y en Él es posible esta unión con Dios. Por eso Cristo se convierte en la regla suprema y en el camino que hay que seguir según el Evangelio y dentro de la Iglesia. Y se lo sigue en tanto se lo imita. ¿Cómo lo hacemos? San Agustín nos hace ver a la Iglesia como el cuerpo místico de Cristo del cual todos nosotros somos miembros. Es el Espíritu de Jesús el que nos reúne en comunidad fraterna de hermanos. En la comunidad tratamos de encarnar los valores de aquella primitiva comunidad de Jerusalén y que San Agustín plasmó en sus comunidades. Nuestro proyecto consiste en formar "pequeñas comunidades juveniles", éstas no son simplemente un grupo que se reune semanalmente sino verdaderas comunidades donde sus integrantes comparten "toda su vida", poniéndola en común con los hermanos. Lo oración, la formación, la edificación mutua y la solidaridad serán los modos de vivir esta comunión fraterna y los medios que tienden a hacer de nosotros una sola alma y un solo corazón dirigidos hacia Dios. Nos amamos como hijos de Dios y hermanos de Cristo, honrando recíprocamente al Espíritu Santo, de quien somos templos vivos; nos entregamos a nosotros mismos y todo lo nuestro al servicio del amor; nos soportamos y perdonamos mutuamente; practicando con delicadeza la corrección fraterna y la recibimos con humildad, y nos ayudamos unos a otros con nuestras oraciones ante Dios. Recurrimos a la lectura asidua y orante de la Palabra de Dios; frecuentamos los sacramentos, especialmente la Eucaristía, que nos hace presente a Jesús, nos une más cómo hermanos y nos entusiasma en su seguimiento, en el amor en la comunidad y en el compromiso social. Comunicarlo El que lleva dentro de sí el amor sabe que su esencia es dar y comunicar. El celo apostólico hace que trabajemos en la extensión del Reino; en la transformación de las realidades temporales en las que nos toca vivir nuestra fe. “Creemos que primero lo hizo con nosotros. Y por eso, nos sentimos en la obligación de contagiarlo.” Nuestro ideal de joven El Joven Agustino Recoleto está dispuesto a… 1 . Tener un corazón inquieto, que los invite a una búsqueda constante de Dios, aún después de haberlo encontrado. 2 . Buscar momentos de oración personal y comunitaria, para dialogar con Dios, nuestro amigo. 3 . Ser fiel al llamado que Dios hace, poniendo sus dones al servicio de los demás. 4 . Vivir los valores que Jesús propone para sus vidas, caminando de la mano de Agustín, en nuestra gran familia, la Iglesia. 5 . Poseer una profunda vida interior para encontrarse allí con uno mismo y con Dios. 6 . Fundamentar su amistad con Jesús y vivir con tal compromiso, confianza y sinceridad, que en el amigo encuentre la mitad de su alma. 7 . Participar de los sacramentos con alegría, sobre todo en la Eucaristía, viviéndola como un verdadero encuentro comunitario con el Señor. 8 . Iluminar su vida diariamente alimentándose con la lectura de la Palabra de Dios. 9 . Sentir la necesidad de formarse constantemente y de conocer a Jesús compartiendo con los demás en comunidad. 10 . Enfrentar la vida con esperanza, contagiando a los que no la tienen. 11 . Avanzar siempre en el bien, “cantando y caminando” hasta ser todos juntos una sola alma y un solo corazón dirigidos hacia Dios, viviendo y contagiando una Iglesia joven que ama y opta por los jóvenes.
12 . Ser obrero de la Ciudad de Dios, siendo profetas y testigos del
Reino, comprometidos en la construcción de la Civilización del Amor. |
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| J A R | Jóvenes Agustinos Recoletos | Parroquia Asunción y San Andrés | Buenos Aires | Argentina | |||||||||||||